Sector Ovino: Lana y Carne Cierran un Año Exitoso con Perspectivas de Crecimiento

Sector Ovino: Lana y Carne Cierran un Año Exitoso con Perspectivas de Crecimiento

El sector ovino uruguayo, a través de la producción de lana y carne, ha concluido el año 2025 con resultados notables y un sólido desempeño que augura un futuro prometedor. La dinámica de una oferta global reducida fue un factor clave que impulsó una significativa reactivación de los precios a lo largo del año. Esta menor disponibilidad se observó en importantes países productores como Australia (con una disminución particularmente notoria), Sudáfrica, Argentina y el propio Uruguay. Es un contraste marcado con la situación de las primeras décadas de 1990, cuando Uruguay, según datos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), contaba con 26 millones de ovinos.

Ambos rubros, la lana y la carne ovina, experimentaron un notable ascenso durante 2025. La zafra lanera finalizó con resultados considerablemente superiores a los del año anterior, reflejo de una recuperación en el ámbito internacional, un interés creciente por parte de la demanda y una firmeza en las cotizaciones. La lana cerró el 2025 con los valores más elevados registrados desde 2019, con una fuerte demanda que abarcó todas las calidades de fibras y micronajes, destacándose especialmente el interés por la lana fina, de menos de 21 micras.

La escasez de oferta global, que se manifestó en una menor producción en países clave como Australia, Sudáfrica, Argentina y Uruguay, fue el motor principal de esta recuperación de precios sostenida a lo largo del ejercicio. El Indicador de Mercados del Este (IME) alcanzó los US$10,21 por kilo base limpia justo antes del receso estival, rozando el máximo anual de US$10,32 registrado el 1 de octubre. Este valor constituyó el más alto para la temporada desde 2019, representando un incremento del 25% con respecto al inicio de la zafra en agosto y superando en un 40% la cotización del cierre de 2024.

La demanda se ha mantenido constante, validando de forma gradual los nuevos valores. En Uruguay, se observó un fuerte apetito por parte de China, mientras que el mercado europeo mostró un ritmo ligeramente más pausado. Djalma Puppo, titular de Estancias Puppo y exportador de lanas, enfatizó el cambio de ambiente: «Creo que el ánimo de los productores este año es totalmente distinto; esta recuperación de la lana, si bien no fue un salto de precio extraordinario, sí representó una importante valorización, que se sumó a la apreciación de la carne. Esto nos deja con un rubro ovino que goza de demanda y ha recuperado sus valores».

En cuanto a la carne ovina, el año concluyó con un desempeño récord, marcando máximos históricos tanto para el precio del cordero como para el valor de exportación. El precio promedio del cordero se ubicó en US$5,55 por kilo, superando en un 32% el registro del año previo. Este repunte fue impulsado por el precio de exportación de la carne, que escaló un 44% interanual, con un promedio de US$5.741 por tonelada en el año y llegando a tocar los US$7.183 en la última semana.

El informe «Cadena ovina: situación y perspectivas» de Opypa pronostica un panorama favorable: «Se espera que la demanda internacional de carne ovina continúe su expansión en 2025-2026, y se proyecta que su crecimiento supere al de la oferta, lo que debería contribuir a mantener la solidez de los precios. La oferta se prevé algo ajustada, especialmente porque Australia –un actor crucial– anticipa una menor faena de corderos en los próximos dos años. Esta situación podría sostener los precios en niveles altos, particularmente en los mercados más exigentes». El mismo reporte anticipa «una mayor demanda de corderos pesados y comerciales proveniente de países de Medio Oriente y otros destinos de alto valor», una tendencia que ya impulsó a Uruguay durante 2025.

A pesar de este escenario positivo, Uruguay aún enfrenta el desafío de incrementar su stock ovino, el cual, según la última declaración jurada de DICOSE, se sitúa en 4,7 millones de cabezas. El informe de Opypa aclara que «si bien en el último año los precios de la lana y de la carne ovina mostraron una recuperación, la disminución del stock ovino se debe principalmente a lo ocurrido en los años anteriores, cuando el rubro atravesó prolongados períodos de condiciones comerciales desfavorables».

Fuente: Enlace Original

Redaccion

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