La selección uruguaya de handball masculino emprende un desafiante viaje en ómnibus hacia Paraguay en busca del Mundial 2027
La selección uruguaya masculina de handball se prepara para una travesía de 22 horas en ómnibus con destino a Asunción, Paraguay, donde buscará asegurar su clasificación al Mundial de Alemania 2027. A partir del próximo lunes, el combinado celeste disputará el Campeonato Sur y Centroamericano, un torneo que otorgará cuatro plazas para la máxima cita del balonmano mundial, a pesar de las significativas adversidades que enfrenta el equipo.
El viaje comenzará este viernes a las 20:30, llevando al plantel a la capital paraguaya para participar en el crucial certamen clasificatorio. Bajo la dirección técnica de Héctor «Chacha» Sintas, Uruguay se medirá con potencias como Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, sumando además un quinto rival que surgirá entre Perú o Costa Rica. Es importante destacar que, gracias al séptimo puesto de Brasil en el Mundial 2025, el torneo en Asunción pondrá en juego tres cupos directos para Alemania 2027, ya que la plaza brasileña está asegurada.
Sintas, quien asumió en junio de 2023, dialogó sobre el profundo proceso de renovación que atraviesa el equipo. La última participación de Uruguay fue en el Campeonato Sur y Centroamericano de Buenos Aires 2024, donde finalizó en quinto lugar tras victorias sobre Costa Rica y derrotas frente a Argentina, Brasil, Paraguay y Chile.
Tras el Federal 2025, que consagró a Pontevedrés, la selección sufrió las bajas por retiro de experimentados como Nicolás Fabra y Rodrigo Botejara. A estas ausencias se sumaron jugadores no convocados por motivos personales, incluyendo a Facundo Listón, Sebastián Vecino y Diego Morandeira. Federico Rubbo también anunció su retiro, lo que llevó a Sintas a impulsar una renovación en el puesto de puntero izquierdo, apostando por Santiago Raña y Sebastián Rebozano, a pesar de que Rubbo fue goleador del Federal.
El plantel cuenta con tres jugadores que militan en el extranjero: Cristhian Rostagno, puntero en el Handbol Sant Vicenç de España; el golero Felipe González, también en España; y el debutante Joaquín Tapia, armador lateral que desarrolla su carrera en Universitario de Córdoba, Argentina, y quien fue seguido de cerca por el cuerpo técnico uruguayo.
La preparación del equipo se inició meses atrás, con los jugadores manteniendo un alto nivel de compromiso, incluso entrenando los domingos después de los partidos del Federal debido a la ocasional falta de acceso a gimnasios, agradeciendo la cesión de instalaciones por parte de Colegio Alemán.
La nómina está conformada por goleros como Felipe Navarrete (Colegio Alemán), Felipe González (España) y Juan Sebastián Anández (Colegio Alemán); armadores laterales como Bruno Borba, Giovanni Capello, Manuel López, Bruno Méndez (Pontevedrés), Joaquín Tapia (Argentina) y Maximiliano De Agrela (Scuola Italiana); armadores centrales como Alfonso De Rossa (Colegio Alemán) y Diego Falabrino (Pontevedrés); punteros como Cristhian Rostagno (España), Facundo Lima, Juan Santiago Raña (Pontevedrés), Matías Echeverry y Sebastián Razaboni (Colegio Alemán); y pívots como Gabriel Chaparro (Pontevedrés) y Amaru Fernández (Unión Santa Rosa-Shangrilá). El cuerpo técnico lo integran Manuel Adler (asistente), Diego Domínguez (preparador físico), Nicolás Sintas (analista de video), Andrea Beltrán (doctora) y Juan Pablo Zaragoza (fisioterapeuta).
Juan Santiago Raña, el jugador más joven, es considerado una «revelación» por Sintas, destacándose en 2025 con 21 goles en los Juegos Panamericanos Junior y 20 en el Mundial junior de Polonia, siendo el máximo artillero en ambos. El campeón Pontevedrés aporta 8 jugadores, Colegio Alemán 5, y Scuola Italiana y Unión Santa Rosa-Shangrilá uno cada uno, complementados por los tres que provienen del exterior. Alfonso De Rossa, armador central de 22 años, galardonado con el Charrúa 2025, liderará el juego.
El proceso de preparación física comenzó en julio con 28 jugadores, de los cuales 23 lograron mantener la constancia, iniciando el trabajo en cancha en octubre. Sintas resaltó la actitud de los jugadores no seleccionados, quienes continuaron apoyando al grupo.
«Hace dos años fuimos quintos, hicimos un mal torneo después de unos buenos Juegos Panamericanos (Santiago 2023) donde le ganamos dos veces a Cuba. Nuestra aspiración es lograr la cuarta plaza y volver a clasificar al Mundial», anticipó el DT. Uruguay se clasificó por primera vez a un Mundial en Maringá 2020 para Egipto 2021, y nuevamente para el Mundial 2023, pero no logró la clasificación para 2025. La falta de partidos de preparación en Argentina por problemas en el calendario local añadió otro desafío.
Sintas se mostró satisfecho con la preparación. «Este proceso se inició en los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 y con esta renovación todo lo que se pueda mejorar nos va a sumar. Tenemos un equipo con escasa talla pero con mucha velocidad y nuestra intención es defender duro para luego contragolpear. También hicimos un trabajo muy a consciencia en el ataque posicional», afirmó.
El contexto regional presenta a potencias como Paraguay, con una fuerte inversión y el beneficio de la localía, Chile con un desarrollo continuo y jugadores en Europa, Argentina con su selección profesionalizada en Europa, y Brasil como una potencia consolidada.
En este desafiante panorama, Uruguay buscará dar batalla en Asunción. La primera gran prueba será la recuperación física de los jugadores tras las 22 horas de viaje en ómnibus. Ante la limitación presupuestaria de la Federación, se optó por viajar con un día de antelación para permitir un tiempo de recuperación. «Esperemos que los tiempos nos den», concluyó el entrenador, mientras la selección junior femenina también compite en el mismo torneo en Asunción, evidenciando los retos financieros que implica la participación internacional.
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